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Cuidados de las almohadillas

Las almohadillas de los perros se pueden agrietar y llegar a sangrar y ser muy dolorosas. Tanto en invierno como en verano tenemos que tener en cuenta cuidados preventivos. Prevenir y vigilar antes de que aparezca el problema porque los perros no se quejan hasta que empiezan a cojear, cuando las heridas son ya muy profundas.

Las almohadillas deben ser duras y asperas pero el mismo tiempo estar elásticas  e hidratadas.

 

Cuidados  preventivos, curativos y  manejo del perro:

  • Las almohadillas de los perros se deben adaptar a los terrenos por los que van a andar.
  • Si tu perro habitualmente pasea por la ciudad por asfalto y césped, cuando salgas la campo ten en cuenta que las zonas con grava, arenilla o rocas pueden irritarle las almohadillas.
  • Si quieres correr con él por asfalto, la abrasión y el desgaste va a ser mayor, por lo que le deben dar un tiempo de adaptación.
  • Revísale las patas a diario para detectar zonas sensibles, con dolor, resecas o agrietadas.
  • Un buen método casero para aliviar las irritaciones de las almohadillas después de una caminata es bañarlas en agua  con vinagre y sal.
  • En invierno el hielo puede provocarles sequedad y grietas, además la sal que echan en las carreteras es muy perjudicial.  Ponle vaselina en las almohadillas antes y después de los paseos.
  • En invierno el pelo entre los dedos protege las almohadillas pero también se  puede llenar de trocitos de hielo o barro endurecido que les provocan heridas. Se deben lavar y secar muy bien las patas después de los paseos.   
  • En verano, sin embargo, es recomendable recortar  el pelo entre los dedos  para evitar que se peguen espigas o restos vegetales punzantes.
  • Si las almohadillas están con heridas o cuarteadas conviene tratarlas con una pomada con antibiótico y colocar un vendaje.
  • Si están muy resecas y  con zonas levantadas es conveniente la hidratación con  geles que contengan vitamina A. Pero no se debe abusar de la hidratación, las almohadillas deben estar duras, ásperas y elásticas.
  • Existen muchos productos que mejoran la calidad de las almohadillas y las endurecen. En perros con exceso de desgaste  se puede emplear incluso productos con queratolina.
  • Cuando las heridas y abrasiones se han curado, las almohadillas se regeneran solas. Son nuevas capas de  células queratinizadas. La capa superior dañada se reseca   quedando debajo  las nuevas capas de  almohadilla regenerada. Las capas superiores muertas se pueden recortar  porque no tienen sensibilidad.

 

Tener en cuenta que en algunas enfermedades sistémicas, como la leishmaniosis, los perros tienen las almohadillas resecas y agrietadas a pesar de los cuidados, si sospechas de algo así es importante que consultes con tu veterinario.

 

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| Tags : salud perros